Psicología positiva para conseguir empleo.

 

Psicología positiva y búsqueda de empleo

La Psicología positiva se ocupa del estudio e investigación científica de las cualidades y emociones positivas del ser humano. Trata de investigar cuales son los procesos subyacentes a las cualidades positivas de las personas. Sus objetivos son aportar nuevos conocimientos sobre la psicología humana en relación a aspectos como el  optimismo, la felicidad o la inteligencia emocional. En lugar de centrarse en los aspectos negativos para intentar mejorarlos, la Psicología positiva pone el énfasis en las fortalezas, en lo correcto de las personas. El interés está en lo que contribuye al bienestar de la persona, no en lo que la hace sufrir, en los logros y éxitos que ha tenido, y no en sus fracasos.

Si estas en desempleo habrás escuchado más de una vez lo importante que es mantener una actitud positiva y aunque a veces resulte repetitivo, es totalmente cierto. La conocida como ley de la atracción, que nutre sus raíces en el concepto de “pensamiento positivo”, viene a decir que lo semejante atrae a lo semejante. Por tanto, si tienes una buena opinión de ti mismo, una visión positiva del futuro, si deseas algo con mucha intensidad, con pleno optimismo y confianza y piensas que vas a lograr el empleo que estás buscando, es mucho más probable que alcances tus objetivos. Al contrario, si eres consistentemente negativo, tienes una visión pesimista acerca del futuro y tienes un pobre concepto de tus posibilidades de conseguir un empleo, seguramente estarás llevando a cabo una búsqueda de trabajo deficiente.

Desde nuestra propia experiencia, todos hemos podido comprobar, cómo los aspectos negativos captan más fácilmente nuestra atención y memoria.  Nos solemos dejar llevar por el recuerdo de los acontecimientos negativos que hemos padecido, poniendo el foco de atención en ellos y esperando lo peor. Es importante reeducar nuestra atención, memoria y expectativas para que se centren en los aspectos positivos y lograr ser más optimistas, dejando a un lado la visión catastrofista, que lo único que hace es dificultar el alcance de una vida plena y satisfactoria.

Martin Seligman, el padre de la Psicología positiva propuso el “Modelo de las tres vías hacia la felicidad” con de objetivo el aumentar el estado de bienestar de la persona, incrementar su felicidad y acentuar sus fortalezas personales. Estas tres vías son la vida placentera que persigue un aumento de las emociones positivas en el pasado, presente y futuro. La vía comprometida que trata de la puesta en práctica de las fortalezas personales con el objetivo de desarrollar un mayor número de experiencia óptimas o flujo de conciencia y por último, la vía significativa que es la vía que incluye el sentido de la vida, el desarrollo de objetivos que van más allá de uno mismo.

Teniendo en cuenta el modelo desarrollado por Seligman, desde un punto de vista práctico, podemos adoptar los siguientes hábitos para estar más conectados con el lado positivo y encontrar maneras de mantener una buena actitud ante la búsqueda de empleo.

  1. Ocupa 10 minutos antes de comenzar con las actividades del día para meditar o escuchar música que te relaje.
  2. Crea una imagen en tu mente en la que te veas trabajando en aquello que deseas. Proyecta en tu mente una representación en la que te veas firmando el contrato, con la ropa que te pondrías para trabajar, cumpliendo las funciones del puesto y volviendo a casa después de tu jornada laboral.
  3. Experimenta el alivio de haber conseguido un buen trabajo y la satisfacción de sentirte útil y valorado tras cumplir con tus tareas.
  4. Confecciona una lista en la que anotarás cuáles son tus tres mejores cualidades y los tres primeros éxito de tu carrera laboral. De forma periódica y a lo largo del día, recuerda cuáles son tus cualidades positivas y lo que te ha hecho tener éxito en el pasado, y las veces que has aplicado tus habilidades y conocimientos para realizar un buen trabajo.
  5. Después de cumplir con una tarea difícil en tu proceso de búsqueda de empleo, como realizar una entrevista dura o exponer un proyecto delante de un tribunal, recompénsate por el trabajo realizado. Ve al cine a ver la película que te gusta, queda con amigos o acude al concierto que estas deseando.
  6. Al final del día, piensa en los progresos que has hecho para conseguir los objetivos que te has planteado.
  7. Antes de dormir, siéntete satisfecho de ti mismo y dedica unos minutos a anticipar las cosas buenas que te va a deparar el día siguiente.

Naturalmente que no hay nada de mágico en las propuestas que te he hecho, ya que la magia y el poder están en ti y en el esfuerzo que realices para mantenerte positivo y perseverar en la consecución de tus metas. Sé que esto no es fácil, ya que culturalmente estamos programados para pensar en lo negativo y nuestro entorno nos recuerda día a día que estar en desempleo es algo malo. Es por ello, por lo que debemos de salir de nuestra zona de confort y dar un giro a nuestras creencias, adoptando hábitos y formas de pensar que nos proporcionen bienestar, optimismo y felicidad.

Si crees que provocas cosas buenas, tiendes a gustarte más que si crees que las cosas buenas vienen de otras personas.-Martin Seligman.

Conoce las claves para lograr tus sueños y alcanzar el éxito.

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Imposible es todo aquello que no se intenta. Nelson Mandela

En este post os voy a dar unas cuantas claves sobre cómo podemos manejar nuestros objetivos y qué podemos hacer para estar más cerca de conseguirlos.

Todos/as tenemos metas, objetivos y sueños y es por ello por lo que nos movemos, por lo que nos levantamos cada día.

Para conseguir nuestros sueños es evidente que tenemos que hacer algo, tenemos que movernos de la zona en la que nos sentimos cómodos, en la que estamos acostumbrados a estar, en la que no pasa nada y a la que denominamos metafóricamente zona de confort. Aquí la rutina y el hábito suelen ser la norma. El éxito no lo podemos alcanzar en la zona de confort, por tanto, hay que tener claro que dirección queremos seguir y salir a buscarlo. Este cambio implica hacer algo que está fuera de nuestro control, salir a la zona de incertidumbre. Esto en la mayoría de los casos implica estrés, es por ello que no solemos salir a esta zona. Cuando estemos decididos a abandonar nuestra zona de confort y salir a buscar hacia que dirección queremos andar, tenemos que soñar en grande. Es importante que nuestros objetivos sean ambiciosos aunque parezcan lejanos, porque el que sueña en grande, piensa en grande y encuentra grandes soluciones, grandes ideas.

Tenemos una estructura cerebral que se llama Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) que nos permite centrar nuestra atención en aquello que en ese momento es importante para nosotros. Ponemos nuestra atención consciente en algo que nos preocupa y nuestra atención inconsciente, que es manejada por el SARA hace que pongamos aún más interés en aspectos que normalmente pasan desapercibidos. Por tanto, si mis sueños son en grande y pienso en grande, mi SARA me va a ayudar a ver esas grandes oportunidades, a tener grandes ideas y poner el foco en grandes cosas.

Para que esto sea efectivo, tenemos que entrenarnos para poner la vista en los aspectos positivos, para pensar de manera positiva y poder ver las oportunidades cuando las tenemos delante de nosotros. Solemos tener la costumbre de poner la atención en lo negativo, este es un elemento común prácticamente en todos los seres humanos. Cuando a lo largo del día, que tiene veinticuatro horas, nos pasa una cosa negativa, tenemos la sensación de que ese día ha sido un fracaso. Tendemos a que una sola cosa negativa, tire por tierra todo lo demás. Sin embrago, seguro que nos han ocurrido muchas cosas positivas en las que no hemos puesto la atención. Para aprender a poner el foco en los aspectos positivos que a veces pasan desapercibidos, os propongo realizar un sencillo ejercicio que consiste en coger lápiz y papel y al final del día escribir diez cosas positivas que te hayan ocurrido a lo largo de toda la jornada, aunque sean pequeños detalles.

Hemos dicho que es importante ponernos objetivos ambiciosos, pero si ese gran objetivo no lo subdividimos, acaba pareciéndonos inabarcable y por tanto lo abandonaremos. Divide tu sueño en metas más pequeñas y abarcables y date una recompensa por cada logro conseguido. Darnos un premio a nosotros mismo nos va a ayudar a continuar.

Escribe tu sueño. Plasma tu idea en un papel, ya que el simple hecho de verlo escrito nos genera un compromiso. Cuando te levantes todos los días por la mañana lee el papel donde has escrito tu meta, recuérdate porque te has levantado y hacia dónde quieres ir. Esto nos ayuda a mantenernos en la lucha.

Otro de los factores claves para alcanzar el éxito es la motivación, la fuerza impulsora que nos lleva a la acción. Si estoy muy motivado y trabajo mucho es probable que tenga éxito. Si a una actitud positiva le sumo un trabajo de calidad obtenemos la formula del éxito.

Muchos de vosotros pensaréis que a veces, a pesar de seguir estos consejos, no logramos alcanzar nuestras metas. ¿A que se debe?. Podemos fracasar a la hora de lograr nuestros propósito debido a tres motivos.

Por un lado están los miedos. Sentir miedo nos bloquea y nos paraliza. El miedo como tal ,solo nos permite hacer tres cosas, huir, bloquearnos o atacar y ninguna de estas respuestas nos es útil para alcanzar nuestros objetivos. Tenemos que gestionar nuestros miedos, abandonarlos, ser optimistas, valientes y atrevidos. Nos tenemos que formular la siguiente pregunta: ¿ Qué harías si no tuvieras miedo? Cuando superas tu temor, te sientes más libre.

Cuando cambias lo que crees, cambias lo que haces. Muchas veces nuestras creencias limitantes, nos hacen pensar que no podemos alcanzar nuestras metas y sencillamente no lo intentamos. Os voy a relatar la fábula del elefante encadenado que ejemplifica muy bien esta situación. Al elefante cuando es pequeño lo atan con una cadena a una estaca. El animal intenta tirar de la cadena para sacar la estaca, pero no tiene suficiente fuerza para escapar y aprende a quedarse cerca de la estaca. Cuando crece, si sería capaz de arrancarla, pero ha aprendido que no puede, que es imposible y por eso no lo intenta. Vamos por el mundo atados a cientos de cadenas que nos restan libertad, condicionados por el recuerdo de “no puedo”. Tu única manera de saber, es intentar de nuevo, poniendo en el intento todo tu esfuerzo.

Por último los vampiros emocionales, aquellas personas tóxicas que solo hablan de cosas negativas y solo ven las cosas negativas de los demás. Ante esto, solo hay una manera de minimizar el impacto que estas personas provocan en nuestro estado de ánimo, y es detectarlas y evitarlas. Revisa con quien te relacionas y si encuentras algún vampiro emocional huye. Rodearte de gente sana y positiva con la que poder compartir tu sueño. Aquellas personas que te van a apoyar en tus fracasos y se van a alegrar por tus triunfos.

¿Qué te impide lograr tus objetivos? Cinco reglas para superar tus resistencias.

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Una resistencia es todo tipo de barrera , obstáculo ( creencia, emoción, sentimiento) consciente o inconsciente que no nos deja avanzar en el proceso de consecución de nuestros objetivos.

La resistencia al cambio o los cambios que supone introducir en nuestras vidas el logro de metas, es una defensa contra los miedos, la ansiedad o el dolor que aceptar estas modificaciones puede suponer.

Os dejo con estas sencillas pautas para vencer vuestras resistencias y poder alcanzar vuestros propósitos:

  1. Hacer una definición del objetivo a lograr y cuál es el resultado esperado. Cuándo tienes claros cuales son los objetivos que quieres alcanzar y cómo te vas a sentir cuando los logres, vas a estar mucho más seguro y el proceso será más fácil de seguir. Es importante que el objetivo que nos hemos planteado sea un objetivo propio y que nos comprometa.
  2. Desarrolla una lista de cosas por hacer.  Para lograr un mismo objetivo tienes que realizar diferentes tareas que te van a llevar a alcanzarlo. Para facilitar esta tarea lo mejor es hacer un listado de todas aquellas cosas que tengo que hacer y que me van a ir abriendo el camino para el éxito. Se trata de planificar y asumir una estrategia de acción. Los objetivos deben concretar lo que queremos conseguir de forma medible y deben de ser motivadores.
  3. Establece plazos razonables. Estos plazos deben de ser realistas. El cumplir las tareas propuestas en las fechas que hemos fijado es una importante fuente de motivación y refuerzo que no ayuda a continuar nuestro camino hacia el éxito.
  4. Perseverar hasta alcanzar la meta. A veces el logro de un objetivo puede llevar mucho tiempo, incluso años, por ello tenemos que ser fuertes y perseverar en nuestras tareas sin perder de vista nuestra meta, pero siempre fijándonos en el proceso.
  5. Establece que hacer si algo sale mal. A veces los fracasos son inevitables, entonces debes de levantarte , intentar aprender algo de los sucedido y pensar que debes de continuar. Solo una cosa vuelve un objetivo inalcanzable, el miedo a fracasar.